QUIENES SOMOS

FAMILIA CAÑAVERAL

Ron Cañaveral nace en el corazón de Venezuela, en un ecosistema privilegiado donde el clima y la riqueza del suelo producen una de las cañas de azúcar más apreciadas del mundo.

Nuestra historia no es solo la creación de un destilado; es la custodia de una tradición que transforma la nobleza de la materia prima en una experiencia sensorial de alcance global.

Este recorrido comienza en la frescura de nuestros añejos blancos y dorados, rones que capturan la energía de la caña bajo la primera influencia del roble.

A medida que el tiempo se detiene en nuestra Hacienda, el carácter se profundiza hasta alcanzar la madurez de nuestras reservas extra añejas, donde la madera y el clima esculpen perfiles de una complejidad excepcional. Es una progresión natural hacia la excelencia, diseñada tanto para la versatilidad de la alta coctelería como para la pausa de los paladares más exigentes.

Nuestra voz es el reflejo de la hospitalidad venezolana: un tributo a la autenticidad a través de una disposición fraterna y un respeto profundo por el oficio. Somos un legado de puertas abiertas que invita a descubrir, en cada nota de cata, el orgullo de nuestra estirpe y la devoción absoluta por el arte de hacer ron.

1927

El Origen
y la Siembra

La historia comienza en la tierra fértil de Venezuela. Se sientan las bases de un legado familiar profundamente vinculado a los cañaverales, donde la confianza y el esfuerzo se convierten en las coordenadas para cultivar la mejor caña de azúcar del mundo.

1946

Maestría
en Lander
y Vera

Se consolida nuestra planta de producción en La Victoria, Aragua. Con más de 80 años de tradición (desde la década de los 40), este “santuario” se convierte en el lugar donde el saber hacer humano transforma la materia prima en un ron con Denominación de Origen Controlada (D.O.C.).

2015

Consagración
Internacional

Ron Cañaveral sale al mundo y es galardonado en Londres. El Añejo Dorado, el Extra Añejo Caporal y nuestra Crema de Ron (la primera de Venezuela) obtienen medallas en la International Wine & Spirit Competition (IWSC), validando nuestra calidad global.

2018

Máximo
Galardón
en Madrid

Nuestro Reserva Especial alcanza la cúspide de la excelencia al recibir la Doble Medalla de Oro en el Congreso de Ron de Madrid. Este hito posiciona a nuestro ron ultra premium como un elixir para los paladares más exigentes del mundo.

2026

Expansión
Global
y Rebranding

Hoy, con 99 años de herencia, presentamos nuestra nueva imagen. Tras un proceso de evolución visual, Ron Cañaveral cruza el océano para conquistar el mercado europeo, llevando la esencia y el orgullo de Venezuela a nuevos horizontes.

NUESTRA HISTORIA

Casi un Siglo de Sabiduría en Aragua.

Cada botella de Ron Cañaveral porta con orgullo el sello D.O.C. Ron de Venezuela. Este distintivo garantiza el cumplimiento de los estándares más estrictos del consejo regulador, certificando no solo el origen de nuestra materia prima, sino la transparencia y excepcionalidad de nuestros procesos de envejecimiento. Es nuestra garantía de calidad absoluta ante el mundo.

Orgullo con Denominación de Origen.

Cada botella de Ron Cañaveral porta con orgullo el sello D.O.C. Ron de Venezuela. Este distintivo garantiza el cumplimiento de los estándares más estrictos del consejo regulador, certificando no solo el origen de nuestra materia prima, sino la transparencia y excepcionalidad de nuestros procesos de envejecimiento. Es nuestra garantía de calidad absoluta ante el mundo.

Dos Generaciones, un mismo Compromiso.

Ron Cañaveral es el resultado de una evolución compartida. En nuestra historia convergen dos generaciones que han sabido integrar la sabiduría de la tradición con los códigos de la vanguardia internacional. Es una unión de voluntades dedicada a elevar el ron venezolano hacia nuevos estándares de excelencia, donde el respeto por el pasado impulsa nuestra visión de futuro.


Nuestro Manifiesto

Una extensión de tierra que parece infinita, donde cultivamos una maravilla natural única en su especie. Es la historia que nace en el corazón del cañaveral, allí donde el sol y el suelo de una tierra bendita producen la mejor caña de azúcar del mundo.

Un testimonio de sabiduría ancestral; ese oficio silencioso que no necesita nombre porque habita en la destreza y el instinto de nuestra gente. Justo ahí es cuando el conocimiento se funde con el rigor de la naturaleza para lograr un destilado excepcional, capaz de cautivar a los paladares más exigentes.

Una familia que con su visión ha sabido sustentar el pasado y proyectar el futuro de nuestra evolución constante. Es un legado fundado en la virtud de los principios, donde el respeto y la confianza son el motor para forjar oportunidades que perduran.

Es un Ron que recoge la esencia de la familia venezolana: su paciencia, su tesón y ese orgullo por lo propio que procura, día a día, construir una mejor sociedad.



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